Glosario
Fast Tracking
ejecución rápida, solapamiento
El fast tracking acorta la duración del proyecto ejecutando total o parcialmente en paralelo actividades que estaban planificadas en secuencia. No cuesta presupuesto adicional, pero aumenta el riesgo de retrabajo.
El fast tracking actúa sobre la lógica del cronograma: una actividad sucesora empieza antes de que su predecesora esté completamente terminada. De «concepto terminado, luego implementación» se pasa a «la implementación empieza cuando el 60 por ciento del concepto está estable». El cronograma se densifica y la cantidad de trabajo no cambia.
Lo decisivo es el tipo de dependencia:
- Las dependencias obligatorias se derivan de la propia materia, por ejemplo verter hormigón y dejarlo fraguar antes de construir encima. No se pueden paralelizar.
- Las dependencias discrecionales nacen de la costumbre, la prudencia o una convención interna. Ahí es donde actúa el fast tracking.
El precio es el retrabajo: si la especificación cambia después, parte del trabajo ya iniciado queda invalidada. Por eso el fast tracking es el más arriesgado de los dos aceleradores, mientras que el crashing paga con presupuesto en lugar de con riesgo.
En Merlin Project el solape se introduce como desfase negativo en la dependencia: en una dependencia fin a inicio, un desfase de -2 días hace que la sucesora empiece dos días antes de que termine la predecesora. Un valor positivo produce lo contrario y genera tiempo de espera. Como alternativa, cambie el tipo de dependencia a inicio a inicio. Muestre a la vez la ruta crítica para comprobar si el solape adelanta realmente el final del proyecto.
Cómo emplear el fast tracking junto con el contouring se explica en el artículo fast tracking, crashing y contouring en la práctica.