Los Mac tienen fama de caros; los PC con Windows, de baratos. Pero el precio de compra es solo el principio: si se incluyen el valor residual, el soporte informático, el software y la energía, el resultado suele ser otro. Con nuestra calculadora interactiva puede comparar usted mismo el coste total de propiedad (Total Cost of Ownership, TCO); si lo desea, con el precio de su propio dispositivo.
Haga sus propios cálculos
Calculadora de TCO: Apple vs. Windows
Incluir licencias de software
No hay ninguna categoría preseleccionada. La calculadora parte solo de los dispositivos; las licencias se suman en cuanto marca una fila.
En tabletas y smartphones las licencias quedan fuera. El software de puesto de trabajo se licencia por persona, no por dispositivo, y la mayoría de estos programas no existe para ninguno de los dos sistemas móviles.
- Adquisición
- Valor residual (reventa)
- Licencia del sistema operativo
- Soporte informático
- Energía
- Coste total de propiedad (TCO)
- Adquisición
- Valor residual (reventa)
- Licencia del sistema operativo
- Soporte informático
- Energía
- Coste total de propiedad (TCO)
Elija una categoría de dispositivo, ajuste los precios de compra si lo desea (por ejemplo, al precio de su propio equipo) y defina el período de uso previsto. Qué licencias de software entran en su cálculo lo decide usted en el apartado situado encima; no hay ninguna preseleccionada.
El precio de compra es solo la mitad de la historia. El coste total de propiedad (TCO), es decir, el coste completo durante toda la vida útil, abarca también las licencias del sistema operativo, el soporte informático, el consumo de energía y el valor residual en la reventa. Cómo contabiliza la calculadora cada una de estas partidas y de dónde salen las cifras es lo que explican las siguientes secciones.
Los estudios disponibles respaldan este enfoque. El punto de partida de este artículo fue la comparación de TCO de Jamf, que los resume. La cifra más conocida procede de IBM: la compañía gestiona más de 200.000 dispositivos Apple y cifra el ahorro entre 273 y 543 dólares por Mac a lo largo de su ciclo de vida. El estudio Total Economic Impact de Forrester Consulting llega a un ahorro medio de 843 dólares por Mac en tres años; la actualización de 2024 determinó un ROI del 186 por ciento con amortización en menos de un año.
Cómo calcula la herramienta
La fórmula es deliberadamente sencilla y comprensible: precio de compra menos valor residual, más licencia del sistema operativo, más costes de soporte (tickets por año por coste por ticket por años), más costes de energía (consumo anual en kilovatios hora por el precio de la electricidad de su mercado por años), más las licencias de software que active.
El valor residual sigue una curva de depreciación derivada del valor residual documentado a tres años. Con un uso más corto, el importe de reventa es mayor; con uno más largo, menor, con un límite inferior del 5 por ciento del precio de compra en ordenadores y del 8 por ciento en dispositivos móviles. Sin ese límite, la curva terminaría en valores que ningún comprador profesional confirmaría.
Las cifras que hay detrás siguen cuatro reglas, y la más importante va primero: cuando las fuentes ofrecen una horquilla, la calculadora aplica el valor menos favorable a Apple. Valores residuales de Mac en el extremo inferior, los de Windows en el superior, y una proporción de tickets muy por debajo de la documentada. Si aun así Apple queda por delante, el resultado se sostiene.
Las otras tres son de oficio. Cada supuesto necesita o bien una fuente primaria, es decir, una lista de precios del fabricante o una estadística oficial, o bien al menos dos análisis independientes; los blogs de proveedores y los portales de comparación pueden respaldar un dato, pero nunca sostenerlo solos. Cuando hay varios valores, aplicamos la mediana en lugar de la media. Y cada cifra lleva su fuente, su fecha de consulta y su clasificación; las secciones siguientes las citan una por una.
Los precios de los dispositivos
Lo determinante es el precio en el canal oficial del fabricante, es decir, el importe que un comprador paga realmente allí. La versión en español de la calculadora utiliza precios de lista alemanes con IVA incluido, a 31 de julio de 2026, en lugar de convertirlos desde los precios estadounidenses; los valores de EE. UU. sin impuestos figuran entre paréntesis. En España los precios de fabricante pueden diferir ligeramente por el tipo de IVA. En Apple son los precios tras la subida de precios de junio de 2026, contrastados con la propia página comparativa de Apple: MacBook Neo 799 euros (699 dólares), MacBook Air 13 con M5 1.399 (1.299), MacBook Pro 14 con M5 2.199 (1.999), iMac 24 1.799 (1.499), Mac mini 949 (799) e iPad 499 euros (449 dólares). En smartphones se enfrentan los modelos base actuales con el mismo almacenamiento: el iPhone 17 por 949 euros (799 dólares) y el Galaxy S26 por 999 (900), ambos con 256 gigabytes.
Enfrente se sitúa un dispositivo Windows o Android de la misma clase de la gama profesional: el ThinkPad E16 Gen 3 por 1.041 euros (963 dólares), el ThinkPad L14 Gen 7 por 1.069 (1.439), el Dell XPS 14 por 2.099 (1.690), el HP OmniStudio X 27 por 1.479 (1.500), el Dell Pro Micro por 1.043 (929) y la Galaxy Tab S10 FE por 514 euros (550 dólares).
En tres de estos equipos no figura deliberadamente el precio de lista. Dell indica un valor de 1.999,99 dólares para el XPS 14 y lo vende por 1.689,99; en el Pro Micro, 1.338,59 se enfrentan a un precio real de 928,59, un 30 por ciento menos; Lenovo vende el E16 por 963,30 en lugar de 1.014 dólares con el cupón promocional vigente. Diferencias así son permanentes en varios fabricantes de Windows, mientras que el precio de lista de Apple es también su precio de calle. Comparar dos precios de lista presentaría por tanto el lado Windows como sistemáticamente más caro. Se aplica lo que realmente hay que pagar al fabricante, lo que sitúa a los equipos Windows más del lado barato que del caro.
Esta selección sigue siendo una decisión nuestra, y precisamente por eso ambos campos de precio son editables en la calculadora. Introduzca lo que realmente paga.
Por qué el soporte informático cuesta menos
La calculadora aplica 0,8 tickets al año para un Mac y 2,0 para un equipo Windows, cada uno a 13 dólares. En cuatro años son unos 42 dólares frente a 104, una diferencia de algo más de 60 dólares por puesto de trabajo.
La tarifa de 13 dólares vale deliberadamente igual para ambas plataformas. Procede del benchmark de HDI, que registra entre 6 y más de 40 dólares según el canal y la madurez de la organización; calculamos en el tercio inferior de esa horquilla. Que un ticket de Mac requiera con menos frecuencia una visita presencial o una sustitución de hardware justificaría un valor más bajo en el lado Apple, pero el soporte es tiempo de trabajo interno, y una hora cuesta lo mismo sea cual sea el dispositivo sobre la mesa. La diferencia surge así únicamente del volumen de tickets.
Y ese volumen es en la práctica bastante mayor de lo que aplicamos. IBM informó de que el 5 por ciento de los usuarios de Mac contacta con el servicio de asistencia frente al 40 por ciento de los usuarios de PC, una proporción de uno a ocho. La calculadora emplea uno a 2,5. IBM es una única organización muy grande y con una gestión de Mac madura, y ese resultado no puede trasladarse sin más a organizaciones menores; el recorte le cuesta al lado Apple la mayor parte de la ventaja de soporte que podría reclamar.
Que los Mac generen menos incidencias se debe a la integración vertical. Apple desarrolla conjuntamente el chip, el dispositivo y el sistema operativo, y mantiene reducida su gama. El departamento de TI trata con pocas variantes de hardware bien documentadas, los conflictos de controladores son raros y las actualizaciones del sistema llegan a todos los equipos al mismo tiempo. En el entorno Windows, en cambio, confluyen numerosos fabricantes, conjuntos de chips, versiones de controladores y software OEM preinstalado, lo que multiplica los posibles fallos. A esto se suma el efecto de la autonomía del usuario: en IBM, solo el 5 por ciento de los casos de Mac exigió una intervención presencial, frente al 27 por ciento en Windows. Al final bastaron 7 administradores para la flota de Mac, mientras que la de Windows ocupaba a 20.
Para tabletas y smartphones hemos reducido a la mitad el volumen de tickets (0,3 frente a 0,6 al año), manteniendo la proporción entre plataformas. Los dispositivos móviles generan sencillamente menos incidencias en el uso diario que los equipos de trabajo.
Por qué el consumo de energía es menor
La calculadora multiplica el consumo anual de cada dispositivo por el precio de la electricidad industrial de su mercado: un MacBook Air 13 con M5 ronda los 22 kilovatios hora anuales frente a los 42 de un ThinkPad comparable, calculado con 2.000 horas de funcionamiento para ambos. En sobremesa la distancia es mayor; en tabletas y smartphones se queda en un solo dígito. Con toda honestidad: esta es la partida que menos mueve el resultado global. En cuatro años hablamos de importes de dos cifras según la categoría, no de tres.
Que el consumo diverja tanto responde a un efecto puramente técnico: los chips de la serie M de Apple son sistemas en chip basados en ARM, con procesador, gráficos y memoria en un mismo paquete. Eso acorta los recorridos de la señal, reduce la tensión y ofrece mucho más rendimiento por vatio que las plataformas x86 clásicas para portátiles. Forrester cifra el efecto en torno a un 75 por ciento menos de consumo energético en los Mac con chip M frente a PC equivalentes; en los Mac con Intel era aún del 50 por ciento.
Los propios valores de consumo proceden de los informes medioambientales de producto de Apple, que indican el consumo medido según el procedimiento ENERGY STAR: 3,69 vatios en reposo con la pantalla encendida y 0,24 vatios en suspensión. Pasar de vatios al consumo anual es una multiplicación, calculada aquí sobre el portátil estándar:
| Paso del cálculo | MacBook Air 13 (M5) | ThinkPad L14 Gen 7 |
|---|---|---|
| En reposo con pantalla | 3,69 W (Apple, ENERGY STAR) | unos 7 W (estimación) |
| Valor aplicado en uso mixto | 11 W | 21 W |
| Horas de funcionamiento al año | 2.000 | 2.000 |
| Consumo anual | 22 kWh | 42 kWh |
| Coste eléctrico en cuatro años, a 0,1196 euros por kWh | unos 11 euros | unos 20 euros |
En ambos casos el valor de uso mixto equivale a unas tres veces el de reposo, porque la jornada añade navegador, videollamadas y carga de cálculo. La suspensión queda fuera: 0,24 vatios durante las 6.800 horas restantes del año no llegan a dos kilovatios hora y se pierden en el redondeo.
Para el lado Windows no existen mediciones equivalentes; allí las cifras son estimaciones a partir del consumo de la plataforma empleada. Es la prueba más débil de toda la calculadora y, a la vez, la de menor peso. Aun así el planteamiento sigue siendo conservador: el 75 por ciento menos de consumo que cifra Forrester situaría al lado Windows en el cuádruple del Mac, mientras que la calculadora aplica entre 1,2 y 2,6 veces según la categoría.
El precio de la electricidad, en cambio, está registrado por mercado de destino, porque es la única partida que no se traduce mediante un tipo de cambio. Según Eurostat, las empresas alemanas pagan 0,2264 euros por kilovatio hora, las francesas 0,16 y las españolas 0,12; en EE. UU. son unos 13,5 centavos según la previsión de la EIA, con Japón y China en posiciones intermedias. El mismo Mac cuesta por tanto casi el doble en electricidad en Alemania que en China. Un único valor estadounidense, convertido para Europa solo al tipo de cambio, subestimaría en torno a un tercio los costes energéticos alemanes.
Por qué el valor residual es más alto
En los ordenadores la calculadora aplica, según la categoría, entre un 22 y un 28 por ciento del precio de compra para los dispositivos Apple a los tres años y entre un 13 y un 17 por ciento para los Windows, mientras que en tabletas y smartphones los valores son más altos; para usos más cortos o más largos deriva el valor de ahí mediante una curva de depreciación. Lo determinante es el precio que paga un comprador profesional, no el de los anuncios clasificados.
Valores en tabla
| Período de uso | MacBook Air 13 | ThinkPad L14 Gen 7 |
|---|---|---|
| 1 años | 63 % | 53,1 % |
| 2 años | 39,7 % | 28,2 % |
| 3 años | 25 % | 15 % |
| 4 años | 15,7 % | 8 % |
| 5 años | 9,9 % | 5 % |
| 6 años | 6,3 % | 5 % |
Valor residual en porcentaje del precio de compra. La curva está calibrada sobre el valor documentado a tres años; el límite inferior la sostiene, porque ningún comprador profesional paga menos. En el equipo Windows entra en juego a partir del quinto año.
La caída es exponencial, no lineal: en el primer año un equipo pierde la mayor parte de lo que llegará a perder, y después la curva se aplana. En la práctica esto significa que revender pronto rara vez compensa, mientras que los años cuatro a seis ya apenas reducen el valor residual.
Precio de comprador profesional o precio de anuncio clasificado: esa distinción decide el orden de magnitud de toda la partida. Quien observa el mercado de consumo obtiene entre un 50 y un 60 por ciento para los MacBook a los tres años. Quien observa cómo se liquidan flotas empresariales completas llega a porcentajes de un solo dígito para los PC retirados. Ambas cosas son ciertas, pero miden mercados distintos, y un cálculo empresarial necesita el segundo: las empresas no venden equipo por equipo mediante anuncios clasificados, sino a compradores profesionales y refurbishers.
El estudio de Forrester sobre el Mac en la empresa indica un 25 por ciento a los tres años. Como lo encargó Apple, lo tomamos como límite inferior y no como valor medio. El lado Windows, al contrario, se sitúa en el extremo superior de los valores de referencia habituales, muy por encima de lo que sugieren las estadísticas de liquidación.
El valor residual figura por categoría y no de forma global por grupo de dispositivos. Un ThinkPad profesional aguanta notablemente mejor en el mercado de segunda mano que un equipo de consumo de la misma franja de precio, y un portátil profesional mejor que un modelo de entrada. Una única cifra global para todos los ordenadores sería rebatible precisamente en este punto.
Detrás hay tres efectos. Primero, el largo soporte de software: Apple suele proporcionar nuevas versiones de macOS durante siete años o más, de modo que un equipo de segunda mano sigue siendo productivo. Segundo, la gama reducida, que genera un mercado de segunda mano transparente y con precios estables, mientras que los modelos Windows se renuevan cada año en innumerables configuraciones. Tercero, la simple demanda: existe un público consolidado para los Mac usados, y apenas lo hay para portátiles corporativos de tres años.
En smartphones la distancia es menor, pero sigue siendo clara. A los dos años y medio, un iPhone conserva alrededor del 48 por ciento de su valor frente a cerca del 30 por ciento de un buque insignia de Samsung, según ha determinado The Whiz Cells. Como también son precios de consumo, la calculadora se sitúa por debajo: un 40 frente a un 28 por ciento a los tres años, y un 35 frente a un 22 en tabletas.
Por qué pesa la licencia del sistema operativo
El importe depende de cada equipo. Si Windows 11 Pro viene preinstalado, la línea marca cero, porque lo pagado está pagado; es el caso del ThinkPad L14 y del Dell Pro Micro. Si el equipo llega con Windows 11 Home, como el ThinkPad E16, el Dell XPS 14 y el HP OmniStudio X, se aplican 99,99 dólares por la actualización a Pro. El precio completo de 199,99 solo rige para un equipo entregado sin licencia de Windows alguna. En el lado Apple la línea marca cero en todas las categorías: macOS se incluye con cada Mac y no cuesta nada, tampoco al cambiar de versión.
Que se aplique Pro y no Home responde a dos funciones prácticamente obligatorias en las empresas: la unión a dominio y el cifrado con BitLocker. Por Windows 11 Pro, Microsoft cobra 199,99 dólares, y 99,99 por la actualización de Home a Pro.
Un importe fijo para todas las categorías Windows, en cambio, contaría la partida dos veces. El Dell Pro Micro, por ejemplo, cuesta 928,59 dólares con Windows 11 Pro incluido: la licencia ya está dentro del precio de compra, y sumar otra línea de licencia sería dinero que nadie desembolsa.
En conjunto, el lado Windows carga con esta partida en tres de las cinco categorías de ordenador, con 145 euros en Alemania y 99,99 dólares en EE. UU.; en los dos equipos que traen Pro preinstalado, el ThinkPad L14 y el Dell Pro Micro, la línea marca cero. Por eso donde más se ajusta es en el portátil profesional, con unos 80 dólares de diferencia en cuatro años. Las empresas con contratos de licencia por volumen pagan en cualquier caso menos que los precios unitarios aquí utilizados.
Lo que cuesta el software
El software de puesto de trabajo es la mayor palanca de toda la calculadora, mayor que cualquier diferencia de hardware. Por eso no hay ninguna categoría preseleccionada: la calculadora arranca como comparación pura de equipos y usted decide en el apartado de licencias de software qué se añade. Una sola línea marcada puede pesar más que toda la diferencia de precio entre ambos equipos.
Hay catorce categorías a elegir, desde la gestión de proyectos hasta la contabilidad, pasando por la edición de vídeo: el conjunto de programas habitual de una empresa. En tres de ellas el lado Windows cuesta lo mismo o menos.
Un patrón recorre casi todas las líneas, y no es el esperado: el mismo programa no es más barato en un Mac. La diferencia nace de que en el Mac existe una versión de compra donde Windows solo deja una suscripción. Final Cut Pro cuesta 349,99 euros una vez y funciona después sin más pagos; Adobe Premiere Pro cuesta 25,99 euros al mes, es decir 311,88 euros al año, todos los años. A los cuatro años son 349,99 euros frente a 1.247,52 euros. Lo contrario también vale: Premiere Pro, Photoshop, After Effects y Acrobat funcionan también en el Mac, al mismo precio. Quien los use no tiene esa ventaja. La línea muestra la distancia entre dos herramientas, no un descuento por plataforma.
Gestión de proyectos y documentación
En el lado Apple contamos con Merlin Project por 199,99 euros al año y adoc Studio por 249,99 euros al año, ambos como suscripción por puesto. En el lado Windows, la gestión de proyectos corre a cargo de Microsoft Planner y Project Plan 3 por 26,00 euros netos por usuario y mes con facturación anual. Con IVA son 371,28 euros al año, calculado al tipo alemán del 19 por ciento, que la calculadora aplica a todas las versiones en euros; así ambos lados comparten la misma base fiscal. La elección recae deliberadamente en la suscripción y no en la licencia perpetua: un importe único no sería neutral en un control deslizante de uno a seis años, porque con un año soporta la compra completa y con seis parece artificialmente barato. Un importe anual en ambos lados sigue siendo comparable en todo el rango. La suscripción queda así por encima de la licencia perpetua repartida en tres años; quien compre una sola vez debe usar el importe menor de la sección siguiente.
Para documentación estructurada en DITA o XML tomamos como referencia Adobe FrameMaker: 571,08 euros por año y puesto, leídos en el propio proceso de compra de Adobe. Adobe ya no vende licencia perpetua y no hay versión para macOS desde la versión 7. Es la partida en la que sus cifras pueden variar más: MadCap Flare, una herramienta comparable, cuesta 2.898 euros al año, y las licencias por volumen quedan por debajo.
La calculadora no incluye formación ni puesta en marcha en ninguna categoría. Puede darse con casi cualquiera de estas herramientas, va de una tarde a un curso de varios días según los conocimientos previos, y una partida que cuelga de un único producto distorsiona la comparación. Si sabe lo que le cuesta la implantación, indique el importe en la última fila.
Entre esos dos pares hay una tercera línea que desplaza el resultado exactamente cero: Oxygen XML Editor por 485,52 euros al año, el mismo importe en ambos lados. La herramienta funciona como aplicación Java igual en macOS y en Windows, y justo por eso está en la calculadora: responde a la pregunta de qué más existe entre adoc Studio y FrameMaker, y muestra una clase de herramienta en la que la plataforma no cambia el precio.
La gestión de proyectos tiene además una línea en la que se enfrentan dos compras únicas y Merlin Project no aparece: OmniPlan 4 Pro por 449,99 euros frente a Project Professional 2024 por 1.659,00 euros. Professional y no Standard, porque en el lado Apple está OmniPlan 4 Pro, también la versión completa. Quien prefiera comprar en lugar de alquilar cuenta con esa línea en vez de con la primera.
Las demás categorías
Las diez líneas restantes cubren lo demás que corre en un puesto de trabajo. Todos los importes son precios de lista a fecha de agosto de 2026 y figuran en la calculadora junto a cada programa:
- Paquete ofimático: Microsoft 365 Business Standard por 290,74 euros al año, el mismo importe en ambos lados. El iWork de Apple es gratuito, pero no sustituye a Word y Excel en cuanto salen de la empresa documentos con fórmulas, combinaciones de correspondencia o comentarios.
- Diseño de interfaces: Sketch por 157,65 euros al año frente a Figma Professional por 192 euros al año.
- Edición de vídeo: Final Cut Pro por 349,99 euros en pago único frente a Adobe Premiere Pro por 311,88 euros al año.
- Producción musical: Logic Pro por 229,99 euros en pago único frente a Ableton Live 12 Standard por 279,00 euros en pago único.
- Animación y efectos: Motion por 59,99 euros en pago único frente a Adobe After Effects por 311,88 euros al año.
- Edición de imagen: Pixelmator Pro por 59,99 euros en pago único frente a Adobe Photoshop por 311,88 euros al año.
- Gestión documental: DEVONthink Pro por 217,87 euros en pago único frente a ecoDMS Business por 148,75 euros en pago único.
- Gestión de clientes (CRM): Daylite Growth por 380,85 euros al año frente a Dynamics 365 Sales Professional por 803,96 euros al año.
- Edición de PDF: PDF Expert Premium por 84,99 euros al año frente a Adobe Acrobat Pro por 285,48 euros al año.
- Facturación y contabilidad: GrandTotal L por 117,81 euros al año frente a Lexware Office L por 312,73 euros al año.
Tres de estas líneas no salen a favor de Apple, y se quedan justamente por eso: el paquete ofimático cuesta lo mismo en ambas plataformas, Oxygen XML Editor también, y en gestión documental ecoDMS Business queda por debajo de DEVONthink Pro. Una comparación que solo recogiera categorías en las que Apple gana no sería tal comparación.
Hay que añadir tres salvedades. La línea de contabilidad está pensada para el mercado alemán, porque ese tipo de software depende de la legislación fiscal de cada país; una empresa de otro país compara otros productos. En Adobe usamos la tarifa para usuarios individuales: Adobe ya no vende programas sueltos a empresas, y un contrato empresarial pasa por Creative Cloud Pro, 86,55 euros al mes y por tanto 1.038,60 euros al año por todo el paquete. La tarifa individual admite uso comercial y es el importe menos favorable a Apple, por eso figura en la calculadora. Y varios fabricantes fijan sus precios regionales por su cuenta, Adobe y Ableton de forma especialmente visible; esas líneas quedan distintas en la versión inglesa de este artículo.
En tabletas y smartphones las licencias quedan completamente fuera del cálculo, y el motivo está en la propia licencia: el software de puesto de trabajo se licencia por persona, no por dispositivo. Quien usa una tableta además del ordenador no paga Merlin Project por segunda vez, y una suscripción a Plan 3 cubre igualmente al mismo usuario en todos sus dispositivos. Una línea de licencias en estas dos categorías contaría los costes dos veces. A eso se suma la disponibilidad: Merlin Project y adoc Studio funcionan de forma nativa en iPad y iPhone, mientras que Microsoft no ofrece una app nativa de Project para iPadOS ni Android, sino solo acceso por navegador a Project for the Web; FrameMaker es software exclusivo de Windows, y la mayoría de los demás programas no existe para ninguno de los dos sistemas móviles.
A diferencia del hardware, aquí indicamos los precios de lista de cada región. Los fabricantes de software fijan precios por región, por lo que la calculadora no convierte estos importes, sino que aplica directamente el precio de la moneda activa. Cuando un fabricante solo publica precios en dólares, como Sketch, Figma, DEVONtechnologies, Marketcircle y Eastgate, el importe en euros está convertido al tipo de referencia del BCE, lo que queda anotado en las líneas correspondientes de la base de datos.
Lo que en su caso se sume y no figure aquí, indíquelo como importe anual en la última fila de la lista, por separado para Apple y para Windows. Si en ambos lados corre el mismo programa, como el software sectorial en el navegador, ponga el mismo importe a izquierda y derecha; si usa herramientas distintas, indique el coste de cada una. En cuanto haya un importe en uno de los dos campos, la fila se activa sola.
¿Y la licencia perpetua?
Incluso como compra única, Microsoft Project sigue saliendo más caro que Merlin Project en suscripción. Repartido en tres años, Project Standard 2024 cuesta 309,67 euros por usuario y año y Project Professional 2024 553,00 euros. Merlin Project, con 199,99 euros al año, queda 109,68 y 353,01 euros por debajo respectivamente.
Los tres años no son un plazo arbitrario, sino el ritmo con el que Microsoft publica nuevas versiones principales: 2016, 2019, 2021 y 2024. No existe una vía de actualización con descuento, así que quien quiera mantenerse al día compra la nueva versión a precio completo. Los precios de compra en sí son de 929,00 euros para Standard y 1.659,00 euros para Professional.
Quien renuncia a la recompra se ahorra ese importe y termina un período de seis años con una versión de hasta seis años de antigüedad. Merlin Project se mantiene actualizado durante todo ese tiempo.
Todas las categorías de un vistazo
La calculadora muestra siempre una sola categoría. El resumen siguiente coloca las siete una junto a otra, con los valores predeterminados y sin licencias de software, para que los dispositivos sigan siendo comparables.
Portátil de entrada
MacBook Neo: 488 € más económico
Portátil business
ThinkPad L14 Gen 7: 128 € más económico
Portátil profesional
MacBook Pro 14: 323 € más económico
Todo en uno
iMac 24: 93 € más económico
Ordenador compacto
Mac mini: 247 € más económico
Tableta
iPad 11: 85 € más económico
Smartphone
iPhone 17: 162 € más económico
Valores predeterminados de la calculadora: precio de compra, valor residual, licencia del sistema operativo, soporte informático y energía. Las licencias de software quedan fuera porque dependen del puesto de trabajo y no del dispositivo.
Lo que queda deliberadamente fuera del cálculo
Cuatro partidas quedan fuera de forma deliberada: dos que favorecerían a Apple y dos que juegan en su contra. No faltan por ser irrelevantes, sino porque para ellas no puede documentarse un importe por dispositivo que resista una comprobación.
A favor de Apple estarían, en primer lugar, los tres factores blandos que midió Forrester:
- un 5 por ciento más de productividad
- un 20 por ciento mejor retención de empleados
- un riesgo de fugas de datos un 50 por ciento menor
Este último punto, en particular, puede eclipsar en un caso concreto todos los importes calculados aquí.
También a favor de Apple queda fuera el propio período de uso. Comparamos ambas plataformas durante el mismo intervalo, aunque en la práctica los Mac suelen permanecer más tiempo en servicio. Para reflejarlo, sitúe mentalmente el control del dispositivo Windows en un período más corto y añada el coste de su reposición anticipada.
Las otras dos partidas quedan fuera en perjuicio de Apple. La primera es la gestión de dispositivos. Una solución MDM para Mac cuesta entre 40 y 60 dólares por dispositivo y año según el proveedor, mientras que Microsoft Intune ya viene incluido en muchos planes de Microsoft 365. Aun así la dejamos fuera, porque no es simétrica respecto a la licencia del sistema operativo: un Mac funciona perfectamente sin una solución de gestión, un equipo Windows no funciona sin licencia. Lo uno es una decisión organizativa y lo otro un requisito técnico, y no encajan en la misma línea. Si usted emplea una solución de gestión, calcule su coste en ambos lados.
La segunda son los contratos de soporte y garantía como AppleCare for Business, Dell ProSupport o Lenovo Premier Support. La calculadora cubre el esfuerzo interno de TI mediante el volumen de tickets y el coste por ticket; los contratos externos se suman a eso y dependen tanto de las condiciones, la duración y el tamaño de la flota que un importe fijo por dispositivo aparentaría más precisión de la que tiene.
Conclusión
Durante un período de uso típico de cuatro años, los dispositivos Apple quedan por delante en seis de las siete categorías, con una diferencia de entre unos 85 y 500 euros sin licencias de software. La excepción es el portátil business: allí el ThinkPad L14 queda unos 120 euros por debajo del MacBook Air mientras solo se cuenta el hardware. Con la licencia de gestión de proyectos, esa categoría también cambia de lado. Quien solo mira el precio de compra subestima, por tanto, los costes posteriores.
En cuatro de las siete categorías el dispositivo Apple es más barato ya en la compra. En el portátil business, en el profesional y en el todo en uno arranca más barato el lado Windows, y es justo ahí donde el valor residual y los costes posteriores recuperan la diferencia a lo largo del período. En el resto de categorías, el valor residual, el soporte y la energía abren claramente la distancia a lo largo del uso. Al final deciden sus propias cifras: introduzca los precios de sus dispositivos y compruebe cómo le salen las cuentas.
Si tiene alguna pregunta sobre este artículo del blog o desea debatirlo, esperamos su contribución en nuestro foro.
Preguntas frecuentes
¿Es un Mac más caro que un PC con Windows?
Normalmente no, ni en el precio de compra ni durante toda la vida útil. En cuatro de las siete categorías de la calculadora el dispositivo Apple ya parte más barato; en el portátil business, en el profesional y en el todo en uno va por delante el lado Windows. En cuatro años, un MacBook Air 13 queda unos 120 euros por encima de un ThinkPad comparable mientras solo se cuenta el hardware; con la licencia de gestión de proyectos, se invierte. El valor residual, el soporte y el consumo amplían aún más esa diferencia.
¿Qué incluye el coste total de propiedad de un ordenador?
Precio de compra, valor residual en la reventa, licencia del sistema operativo, coste de soporte informático, consumo energético y licencias de software. El valor residual reduce el total más de lo que suponen la mayoría de los cálculos: en un Mac supone alrededor de una cuarta parte del precio de origen tras tres años. No se incluyen la gestión de dispositivos ni los contratos de soporte externos, porque se dan en ambas plataformas y dependen mucho de las condiciones contractuales.
¿Por qué los Mac generan menos tickets de soporte?
IBM gestiona más de 200.000 dispositivos Apple e informa de que los usuarios de PC generan el doble de solicitudes de soporte. El motivo es la escasa variedad de hardware y controladores, porque Apple desarrolla chip, dispositivo y sistema operativo de forma conjunta. Solo el 5 por ciento de los casos de Mac requirió una visita presencial, frente al 27 por ciento en Windows.
¿Cuánto vale un Mac después de tres años?
El estudio de Forrester sobre el Mac en la empresa indica un 25 por ciento del precio de origen a los tres años. La calculadora aplica entre un 22 y un 28 por ciento para los Mac y entre un 13 y un 17 por ciento para los equipos Windows, según la categoría. El mercado es decisivo: en la reventa de consumo las cifras son bastante mayores, pero para una empresa cuenta lo que pagan los compradores profesionales. En smartphones son un 40 frente a un 28 por ciento.
¿A partir de qué período de uso sale rentable un Mac?
El efecto depende menos del tamaño de la flota que de la duración del uso. Por debajo de dos años domina el precio de compra; a partir de tres o cuatro años pesan más el valor residual y el ahorro en soporte. Cuanto más tiempo se usa un equipo, más cuentan los menores costes corrientes.