
Hace apenas un momento estaba usted sentado sin preocupaciones junto al reluciente mar azul, caminando por imponentes paisajes de montaña o disfrutando de lugares históricos sin pensar en las preocupaciones del hogar. Pero lamentablemente todo maravilloso período de vacaciones llega a su fin. La rutina diaria le reclama y usted tiene que (o puede) volver a trabajar.
Sin embargo, el regreso a la oficina no tiene por qué ser una pesadilla total. De hecho, hay ciertos pasos que puede dar el primer día de trabajo tras las vacaciones para hacer el reencuentro más sencillo.
Con una estrategia sencilla, podrá sumergirse de nuevo en su entorno de trabajo habitual en un abrir y cerrar de ojos:
Al que madruga, Dios le ayuda
Si quiere reincorporarse a la vida laboral con mayor facilidad, debe prepararse. Si empieza un poco antes, podrá revisar parte del backlog antes de que lleguen sus compañeros. Esto reduce la avalancha de trabajo y le proporciona ventaja sin distracciones.
Antes de adentrarse en correos electrónicos y proyectos concretos, es importante hacerse una idea global de lo que ocurrió durante su ausencia o si hubo eventos o cambios importantes. Así estará al día en términos generales antes de entrar en los detalles cotidianos de su trabajo.
No se proponga demasiado.
El primer día de su regreso, no planifique una cantidad excesiva de reuniones y citas. Solo conseguirá sentirse desbordado y con retraso en su trabajo.
Mantenga el día tan abierto como sea posible para tener tiempo de ponerse al día. Dedique unos minutos a planificar su jornada antes de lanzarse al trabajo, concéntrese en las prioridades y no dude en pedir ayuda.
Ocúpese primero de las urgencias. Decida qué es lo más importante para su trabajo, su jefe y su lista de proyectos en Merlin Project. Observe el panorama general, no lo que va surgiendo uno tras otro. Aprenda a decir no a las tareas de baja prioridad que se interpongan en su camino.
No se pierda en su bandeja de entrada
Evite dedicar demasiado tiempo a responder los correos electrónicos que se acumularon durante su ausencia.
Reflexione si esa es la mejor forma de emplear su tiempo el primer día de regreso. No confunda la actividad en el correo electrónico con trabajo productivo; sea estratégico y responda únicamente los mensajes urgentes en un primer momento.
Manténgase concentrado
En la oficina seguramente le esperan multitud de distracciones. Sus compañeros le preguntarán cómo fueron las vacaciones. Las redes sociales y los titulares de noticias le harán sentir que ha perdido el contacto con sus amigos y con el mundo en general.
No pierda tiempo charlando o navegando entre las noticias. Aproveche los descansos para contar sus vacaciones. Por lo demás, trate de centrarse en su trabajo. Un tablero Kanban es de gran ayuda en estos casos.
Póngase en contacto con su equipo y sus clientes
Comuníquese con su jefe y sus compañeros y comparta en qué está trabajando. Una actualización breve y relativamente superficial para ponerse en sintonía debería ser más que suficiente hasta que retome el ritmo y tenga controlado el backlog.
También debería contactar con sus mejores clientes para que sepan que siguen siendo una prioridad para usted y que ya está de vuelta cuando le necesiten. Es un punto de contacto de atención al cliente sencillo que puede causar una gran impresión.
Cuídese
Dado que ha tenido tiempo para relajarse y está bien descansado, puede sentirse tentado a arrancar a pleno rendimiento justo al volver de vacaciones. El impulso de ponerse al día con todo el primer día es comprensible.
Sin embargo, este enfoque puede volverse en su contra. Genera mucho estrés y aumenta la probabilidad de cometer errores. Existe el riesgo de que rinda incluso menos en lugar de ser más productivo.
En su lugar, asegúrese de hacer pausas. Así podrá aprovechar durante más tiempo la recuperación que consiguió en vacaciones.
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